
Lo
deshilo ansiosamente como si cada hebra
anunciara
el rastro de tu sigilosa esencia:
amorfa,
pálida, inasequible.
Siempre impregnado a mi sudor:
Siempre impregnado a mi sudor:
gotas
que se escurren sin permiso
y
se agotan al deslizarse entre campos de palabras inocuas,
haciendo
charcos de lúbricas enseñanzas con la ayuda
de
mis dedos cálidos que siembran flores en tus ojos,
capaces
de hacer nacer toda la inspiración necesaria
para
escribirte entre sábanas yertas,
y
soles tatuados.
Se desvanece, pedazo por pedazo y
Se desvanece, pedazo por pedazo y
me
deja expuesto al frío que ya sólo
provoca
excursiones de hormigas
por
todo mi cuerpo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario